jueves, 22 de octubre de 2015

Hay miradas que...

Hay miradas que lo dicen todo...
Y hay miradas que no dicen nada.

Cuando hablamos con las personas las hay que no nos miran siquiera a la cara
y hay otras que para expresarse nos miran a los ojos y con cada palabra,
con cada gesto nos transmiten todo.
Esta mañana he estado conversando con una dependienta que valía su peso en oro,
una persona que ha hecho doble trabajo del que le correspondía
y cuando he salido del establecimiento, he pensado lo mal repartido
que está todo, lo mal valorado y que todo sigue igual que hace muchos años,
que ya me lo dice Karmentxu: que las cosas "se repiten"

Y me he acordado de la mirada del Lince, he leído que en realidad era la mirada de Linceo
un animal mitológico que podía ver a través de los objetos...